Es un caso cada vez más común el hecho de que varias mujeres lleguen a ser diagnosticadas en una edad adulta tardía, tras pasar la etapa escolar y universitaria. Muchas admiten que tras obtener el diagnóstico, han podido adaptar su vida en base a sus necesidades. Con eso en mente, se quiere abrir un espacio donde puedan ellas hablar acerca de sus circunstancias.